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Lucrecia Pittaro
TAXIS
Words
TAXIS March 2026, Madrid
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El proyecto TAXIS nace del estudio del archivo de la biblioteca marcablanca desde la perspectiva de los elementos gráficos para recopilar, clasificar y reinterpretar su contenido visual y confrontarlo a los motivos gráfico-ornamentales propios del trabajo de Lucrecia Píttaro.

La exposición se compone de dos conjuntos de objetos escultóricos que funcionan como restos o vestigios. estas piezas se presentan bajo una lógica de orden que, a través de su disposición, les otorga un nuevo sentido narrativo.

 

El primer grupo lo integran fragmentos que se ensamblan para reconstituir la unidad de la obra. Mientras que, en el segundo, las piezas emulan ser herramientas, placas ornamentales y amuletos que oscilan entre lo funcional y lo sagrado.

 

Sin embargo, la artista satura las superficies hasta el límite de la desfiguración; mediante el exceso de ornamentos y texturas, la distinción entre volumen y superficie se disuelve, provocando una distorsión entre el sentido de la vista y el del tacto. de este modo, las piezas dejan de ser objetos reconocibles para convertirse en presencias puramente materiales donde cualquier posible rastro de utilidad se pierde bajo el peso de su propia saturación.

A través de esta dialéctica entre el orden y el exceso, la intención es someter a la materia a un estado de incertidumbre formal. gracias a la disposición de las piezas, el proyecto otorga una nueva estructura a lo fragmentario, mientras que la distorsión sensorial actúa como un mecanismo para reivindicar la potencia del objeto.

ORNAMENTAL MOTORS
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Ornamental Motors is a project that mirrors between painting and sculpture. I work with a random selection of fictional mechanical components to divert their supposed original function and create a new narrative, a new purpose.
 
I think of them as hollow machines that are out of order, useless, out of context, and out of perspective—ambiguous, like illegible, ailing emblems yet colourful and attractive like candy. The idea is to break and confront the delusional faith that humans have in machines. Engines hold the promise and expectations of something beyond themselves (efficiency, progress, productivity, etc.). Perhaps this promise serves as a weapon to fight against the chaotic uncertainty of the future, as Hannah Arendt suggests.

Another body of work included in this project, is called Private Parts. It is composed of five sculptures shaped like books, painted with a compilation of mechanical parts that appear to be affected or injured by a series of ornaments and patterns such as marbles, terrazzos, scales, or rashes, as if the objects were sick or afflicted by a disease.

 

These ulcerations represent the faith and expectations placed on machines that continue to mutate and transform over time—like parasites that we, as humans, inevitably deposit on certain objects to perpetuate, among other things, the need for future certainty.

VOYAGE DES ANCÊTRES July 2022, Santiago de Compostela
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La ilusión de la repetición 

 

Soutirer à la répétition quelque chose de nouveau, 

lui soutirer la différence, tel est le rôle 

de l´imagination ou de l´esprit qui contemple. 

 

Gilles Deleuze, Différence et répétition 

 

 

Después de haber trabajado en series anteriores la idea de falso collage con elementos ornamentales contemporáneos (como los embalajes de caramelos, de chocolates, etc.), me pareció lógico pasar de un paquete de chicles a un friso de hojas de acanto. 

 

Las piezas de esta exposición forman parte de un proyecto que comencé en 2018 basado en el concepto de la repetición a través del ornamento, elemento propio del papel pintado. El objetivo es reinterpretar el lenguaje ornamental de los empapelados del siglo XVIII en adelante y retomar la estructura formal de un motivo único que se repite. 

 

Históricamente el papel pintado ha jugado con la ilusión simulando materiales como el mármol o textiles, principalmente drapeados y cortinajes. Así como también, creando un espejismo a través de la representación de escenas envolventes o paisajes, considerados exóticos en occidente en el caso de los panorámicos, para transportar al espectador a otra dimensión espacio-tiempo. 

 

Contrariamente a su denominación corriente, los primeros papeles pintados occidentales fabricados en grandes cantidades, raras veces se pintaron a mano. Fueron impresos. Al inicio de forma artesanal y luego, del siglo XIX hasta hoy, de forma industrial. En la serie de pinturas, decidí imitar el proceso de impresión que se realiza a máquina y pintar a mano, color por color, los módulos que constituyen un tríptico. Cada panel de un tríptico aparenta ser idéntico al otro. No hay un original y una copia, son los tres originales, idénticos en el concepto y distintos en la forma, simplemente por el hecho de estar pintados a mano. 

 

Cuando se trabaja con una máquina, la acción de repetir no provoca ningún cambio y entonces no se manifiesta la diferencia, mientras que, el gesto a mano, mediante el trazo que se perfecciona y el músculo que se entrena, sí permite generar un residuo, un resto que es la diferencia. 

 

Dentro de la estructura característica de los empapelados, existe un patrón delimitado y preciso capaz de, por un lado, completar las figuras una vez éste se coloca al margen de otro patrón. También es capaz, por otro lado, sirviéndose de sus propios límites y en consecuencia de dicha adyacencia, de continuar la obra al infinito. A su vez, a partir de la sucesión de tres componentes aparentemente iguales, el observador puede imaginar que dicha secuencia continuará ilimitadamente. El ojo completa y unifica creyendo reconocer, gracias a la repetición, los elementos de aspecto similar pero muchas veces ignorando sus variantes. 

 

Luego de insistir en torno al ornamento plano, la necesidad trabajar el objeto fue incontenible. Cada escultura corresponde a un tríptico y rompe con la cadena del simulacro al sintetizar aquellos elementos pictóricos de manera única e irrepetible, diferente. 

 

Más allá de las reflexiones sobre la repetición que pautan la estructura de ¨Voyage des ancêtres¨, las nociones de ofrenda y sacrificio atraviesan toda la obra de forma subterránea. Como si se tratara de una ceremonia ancestral sin fin en donde se articulan esfuerzo y entrega, interminablemente. Entre altares y zócalos que elevan hacia ninguna parte ofrendas destinadas a nadie, sólo queda el impulso de volver a empezar una y otra vez para recolectar aquellas excreciones sagradas que resultan del viaje. 

LA PEAU 2018, Paris
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Good evening, Mrs Owl! We've come to ask you for the red, white and black stockings. Today is the snakes' ball and we're sure if we wear those stockings, the coral snakes will fall in love with us.

– With pleasure! –answered the owl –I'll be right back.

And she flew away leaving the flamingos by themselves; and returned after a while carrying the stockings, which were not really stockings but beautiful coral snakes' skin of some she had just hunted.

– Here you are –she said to them. – Don't worry about anything, just one thing: dance all night, you should never stop dancing, dance on the side, on your heads, the way you want; but never stop dancing, for if you do, you'll be crying instead of dancing.

Horacio Quiroga, The flamingos' stockings

As Quiroga razes and chops images of the jungle linked only to Life and Death, Píttaro without proposing a similar thematic anchor, apprehends that state of alert where the skin mutates and where the beings overflow mouths of desire.

This small quote does not pretend to frame a body of work that has no defined boundaries but to sensibly refer to a more or less human beasts’ universe.

 

Devoured surfaces that escape the moment, not resisting, but insisting.

Non-stop tribal fury. Facial apocalypse.

Temporary theft, chromatic shards that make the eyelids tremble

Plain present, desecration without masks.

The visuals proposed break into all eye sensitivity, appear as shrapnel, as emotional remnants of something that has already happened. There is a transgressed temporal dimension, a perpetuated duration, an edge in the representation already abandoned, a flat insistence of foretelling volumes that, as Braque said, "fatigue the truth."

 

There is intentional distortion between the sight and the touch. Such distortion leads to a language somewhere in between an already consumed pop advertising register and performance references related to Giusseppe Campuzano and Leigh Bowery, among others. Fauvist fractions wander around leaving behind all kind of support, becoming the cloth of the missing body.

The jungle appears not as a spacial landscape but as striving dimension, dreaming of skin; banality that bites.

The action takes place in the excess that already crossed the line to become surface in a state of alert. In those hidden and transvestied limits that hide indiscreet beasts. It´s a wide zone to wonder about without any masks on, on the edge that breathes from the stomach.

Turquesa Topper

Dean, Faculty of Architecture and Design

at Universidad Argentina de la Empresa  (UADE)

ORNAMENTAL MOTORS
VOYAGE
LA PEAU
L.A. SESS
L.A. SESSIONS N#1 Septembre 2013, Sèvres
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En résidence à la Générale, Lucrecia Píttaro et Rebeca Sanchez Castro profitent de l’espace de la Manufacture pour organiser une exposition. Ensemble, elles ont travaillé sur leurs thèmes et obsessions de prédilection  – les anges du baroque péruvien, le dessin anatomique, le Pop Art, le voguing- pour un rendu des plus fous. Leur idée ? Une création sortant de son cadre, soit un ex-voto géant envahissant, travestissant le lieu comme la plus psychédélique des tenues de Liberace.  
 
Mixant les papiers de bonbons et les vanités de Rebeca avec les couleurs et le dessin « imprimé » de Lucrecia, elles se laissent aller à une accumulation d’informations pour le plus grand bonheur des fans de kitsch et autres bondieuseries ; et arrivent à destination quelque part entre le Caravage et Priscilla, folle du désert.
 
Œuvre destinée à évoluer durant la durée de l’exposition, L.A. SESSIONS (rappelant à la fois les initiales de la ville des anges et les séances de travail) invite les artistes qui le souhaitent à apporter leur contribution au projet.
 
Plus qu’un simple accrochage,  L.A. SESSIONS est une véritable invitation à l’hallucination, une fête, et même une chanson. A vous d’en choisir l’auteur : Cher, Queen, ou Earth Wind and Fire ? 
 
 

Anaïs Delcroix

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